Los intereses representan temas generales que te apasionan o definen tus gustos, como “fotografía”, “cocina japonesa” o “decoración minimalista”.
Los deseos, en cambio, son objetos o experiencias concretas que te gustaría recibir, como “cámara Fujifilm X100”, “set de cuchillos de cocina” o “lampara de diseño nórdico”.
En resumen, los intereses ayudan a inspirar a tus contactos, y los deseos indican productos específicos que alguien podría regalarte.